MEDUSA (2026)
February 4, 2026
En la mitología griega, Medusa siempre ha sido conocida como un monstruo: una criatura maldita con cabello de serpiente, mirada de piedra y un odio insaciable. Pero Medusa (2026) lleva la historia más allá de todos los estereotipos familiares. La película no solo trata sobre un monstruo, sino sobre un alma traicionada, un corazón destrozado por la injusticia y un viaje para encontrar la humanidad perdida en su propia oscuridad. Charlize Theron —feroz, fría, pero ocultando un profundo dolor— se transforma en una versión de Medusa nunca antes vista: fuerte, trágica, llena de tragedia. Sin haber nacido como un monstruo, Medusa en la película es retratada como una mujer que una vez tuvo una vida, amor, pequeños sueños… antes de ser aplastada por el mundo del poder, la lujuria y la traición. Perseguida, maldecida y aislada, se convierte en un símbolo de peligro, pero también de un dolor indescriptible.

A medida que la humanidad comienza a enfrentar muertes misteriosas, guerreros convertidos en piedra en un instante y el despertar de criaturas que las civilizaciones antiguas temían, surge un cazador legendario: Dorian, interpretado por Keanu Reeves. Dorian no es un guerrero sin mente ni un héroe perfecto. Ha perdido demasiado en sus batallas contra fuerzas sobrenaturales: sus camaradas, su fe y su paz mental. Recibe una última misión: cazar a Medusa y acabar con la maldición que amenaza con destruir a la humanidad. Pero al enfrentarse a ella, Dorian descubre una verdad más peligrosa que la muerte: los monstruos no siempre son el enemigo, y los humanos no siempre son las víctimas.

El tráiler comienza en el frío espacio de un antiguo templo sumido en la oscuridad. El viento silba entre las estatuas destrozadas, la luz parpadeante del fuego ilumina las vívidas serpientes enroscadas en el cabello de Medusa. Su rostro es a la vez cautivadoramente hermoso y frío, como una herida que nunca ha sanado. Un personaje que es a la vez víctima y amenaza, y prueba de que el mal a veces nace de heridas tan profundas que no hay otro camino que la venganza.
La película guía a los espectadores a través de impactantes escenas de batalla:
• Combates cuerpo a cuerpo entre dorios y criaturas ancestrales renacidas de oscuros rituales.
• Escenas de persecución a través de bibliotecas subterráneas de piedra, donde los secretos del viejo mundo han permanecido encerrados durante miles de años.
• Luchas entre miradas petrificadas y habilidades de combate táctico, creando una atmósfera a la vez sobrecogedora y surrealista.

Pero tras la grandeza se esconde la historia de dos almas perdidas. Medusa se debate entre el instinto monstruoso y la memoria humana. Dorian se debate entre el deber y la verdad. Cuando se ven obligados a colaborar para enfrentarse al verdadero enemigo —la antigua organización que creó la maldición de Medusa—, las fronteras entre cazador y presa, entre justicia y maldad, entre humanidad y monstruo comienzan a desdibujarse.
