Underworld 6: Rise of the Dark Blood (2026)
December 9, 2025

La eterna rencilla de la gran pantalla finalmente se dirige a la tumba, o al trono. Kate Beckinsale se pone esos corsés de cuero por última vez como Selene, la Traficante de Muerte que ha visto más traiciones que un villano de Shakespeare. Tras forjar una frágil tregua entre vampiros y licántropos, la frágil paz del inframundo se hace añicos como cristal barato. Viejos aliados muestran sus colmillos, nuevos horrores surgen de las sombras, y la propia sangre híbrida de Selene comienza a susurrar dulces palabras sobre el eclipse total. Esto no es solo una guerra; es su ajuste de cuentas: el fantasma del amor, la mordedura de la venganza y esa persistente picazón: ¿vale la inmortalidad un alma convertida en cenizas?

Beckinsale domina cada salto desde un tejado resbaladizo por la lluvia y cada enfrentamiento sangriento, con los ojos gritando a todo volumen mientras la coreografía ofrece una poesía desgarradora. ¿El visual? Un sueño febril gótico: catedrales veteadas de neón desmoronándose bajo la luz de la luna, hordas de licántropos pululando como tinta viviente. Es una carnicería íntima —los demonios internos de Selene arañándose entre el recuento de cadáveres— que envuelve la mitología épica en un corazón crudo y salvaje. ¿Esa línea sobre las almas que protegemos? Te golpea como una estaca en el pecho, obligándote a cuestionar si la redención es solo otra bonita mentira.

El Inframundo se retira con fuerza, feroz e inquebrantable. Fans, prepárense para el hermoso final.
